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Dr. Recaredo Ugarte
Director General de Servicios Ganaderos
Ministerio de Ganadería Agricultura y Pesca.
República Oriental del Uruguay
Académico de Orden de la Academia Nacional de
Veterinaria. Uruguay
Presidente del Comité Veterinario Permanente
del Cono Sur
Vicepresidente 1° de la Asociación Mundial
de Buiatría
Presidente de la Asociación Latinoamericana de
Buiatría
Resumen: En la presentación
del tema han participado, respondiendo al cuestionario
oportunamente remitido, Argentina, Bolivia, Canadá,
Colombia, Chile, Costa Rica, Cuba, Dominicana, El Salvador,
Estados Unidos de Norte América, Francia, Guatemala,
Jamaica, México, Paraguay, Perú, Trinidad
y Tobago, Uruguay y Venezuela. A ellos les quedo reconocido,
por la invalorable ayuda, que ha significado su información,
para el presente trabajo.Es un denominador común
a todos los países de las América, la
permanente demanda de mayor número de funcionarios,
en los Servicios Oficiales, para responder al incremento
de las actividades regulares y de aquellas que se van
incorporando en el tiempo. La producción animal,
en las encuestas de los países que contestaron,
tiene en general una importancia alta en las economías
de los mismos. El profesional de la Región tiene
una muy buena formación clínica, pero
no de temas productivos, epidemiológicos, de
salud pública, estadística, bienestar
animal, laboratorio, etc.La actuación del profesional
liberal, en la actividades de los Servicios Oficiales,
deberá estar regulada por las normas de ética
y procedimiento de los sistemas de Colegiación
y para aquellos países que carecen de esta regulación,
la figura de la acreditación parece un camino
apropiado.El concepto de formación profesional
con capacitación Regional, tiene enorme importancia,
por que permite y estimula, encarar acciones no sólo
como país, sino como Región. Las exigencias
para los mercados exportadores son cada vez mayores:
campañas sanitarias, laboratorio en sus distintas
actividades, investigación, epidemiología,
informática aplicada, gestión de calidad,
inocuidad de los alimentos, buenas prácticas
de manejo, puntos críticos de control, identificación
de animales, enfermedades de la lista A y B de la OIE,
etc. constituyen áreas de indudable importancia
que es necesario se incluyan en la formación
de los futuros profesionales; también el cabal
conocimiento de las normativas nacionales, regionales
y de las organizaciones responsables de la problemática
animal y de sus productos (OIE, Codex Alimentarius,
OMC), así como de los países o comunidades
con los que se negocia la producción.El estudiante
avanzado de Veterinaria, deberá tener, por diferentes
caminos, la posibilidad de capacitarse sobre todo en
la práctica, para complementar su formación
de futuro profesional y son los Servicios Oficiales,
quienes deben darle esa oportunidad. De todo lo mencionado
debe destacarse: La racionalización del gasto
público en la mayoría de los países,
provoca problemas crecientes y de difícil solución
para los Servicios Oficiales; La profesión Veterinaria
liberal constituye una fuerza técnica, que debe
ser aprovechada; Los programas de formación de
profesionales, deberán adecuarse a las necesidades
de los Servicios; Los estudiantes avanzados, pueden
significar un aporte sustancial a estas demandas; Los
Servicios oficiales deben mantener una permanente discusión
con los educadores para ir adecuando la formación
de los profesionales; Es recomendable promover la regionalización
de los conocimientos, para atender demandas que superan
los límites políticos.
1. INTRODUCION
Quienes actuamos con responsabilidades de dirección,
tenemos como tema recurrente en nuestra gestión,
dos situaciones que dominan el sector relacionado a
nuestros semejantes y colegas: por un lado, la necesidad
de más personal en los Servicios Oficiales, sobre
todo técnico y por el otro, cómo relacionarnos
con la profesión liberal, para alistarla de nuestro
lado en las variadas actividades que cumplen los servicios
oficiales. En nuestro País, Uruguay, como seguramente
en las mayoría de los suyos, en los años
pasados, muchas veces razonamos sobre la existencia
de una gran masa profesional, ociosa, por efecto de
la crisis económica vivida y a la que nos resultaba
casi imposible recurrir, por más de un factor,
pero a la que normalmente encontramos sin la apropiada
capacitación para integrarse a las acciones nacionales;
éstas, a su vez, con el rótulo de impostergables
como necesidades a encarar.
Intentaremos desarrollar conceptos que nos permitan
superar la limitante referida a la formación
del profesional, por que además estamos convencidos
que en el futuro, los Servicios Oficiales, no podrán
disponer de cupos para integrar efectivamente nuevos
funcionarios y por lo tanto deberemos recurrir a nuevas
formas de acción mediante las cuales respondamos
a los permanentes desafíos de áreas tan
sensibles para muchos países, que tienen en el
sector productivo animal, una de las bases de sus economías.
Para todos los países del mundo, por lo demás,
desde el punto de vista productivo, como social, en
sus múltiples acepciones, la existencia de un
Servicio Veterinario Oficial, significa una garantía
insustituible frente a los problemas de las especies
animales y fundamentalmente de las zoonosis, que representan
en algunos casos desafíos realmente dramáticos.
2. Clasificación
Por los cuestionarios recibidos, debemos clasificar
la importancia que tiene en la economía nacional
la producción animal, en tres grupos: alta ,
para diez países; media, para ocho y baja, para
uno. Esto significa que cada uno de nosotros, le daremos
distinta trascendencia a esta exposición, sin
que ello signifique, que ninguno la descalifique. I
esto es lógico. Quiero que Uds. acepten, que
por venir de donde lo hago, doy la mayor importancia
al tema y les puedo asegurar, como ya lo expresé,
que el mismo está presente en forma permanente.
Ya se trate de especies productivas, terrestres o acuáticas,
o simplemente de mascotas, el Servicio Oficial de cualquier
país, tendrá como común denominador,
la responsabilidad indelegable de establecer las normas
que regulen la vida de los mismos en su país,
velar por la salud de las especies y su bienestar, la
protección del ser humano, la inocuidad de los
alimentos primarios que de ellos resulten y certificar
frente a los países clientes, la condición
del animal o del producto que de él se obtenga.
De acuerdo a esto, a todos nos va resultar interesante
desarrollar el tema. Por que sin duda nuestra propia
experiencia nos va a permitir aportar elementos que
tendrán en común seguramente un antecedente:
en América Latina la formación que imparten
las escuelas Veterinarias, sigue una orientación
netamente clínica, fruto de la influencia de
la escuela francesa, que en general representa a la
europea. En cambio para los países de raíz
sajona, la unión tecnológica a la clínica,
así como la compartimentación temática,
le han permitido una base más racional de acuerdo
a cómo han ido evolucionando las necesidades
productivas y sociales de nuestros países. Afortunadamente,
se ha ido variando en el primer grupo y hoy los nuevos
profesionales tienen la posibilidad de seguir diversas
orientaciones, ya sea en los campos clínicos,
productivos o tecnológicos. Se nota aun hoy en
sectores especializados, un enfrentamiento entre estas
posiciones y mientras los europeos mantienen a ultranza
su concepción, sobre todo los países americanos,
proponemos una mayor amplitud, donde los aspectos productivos
tengan el mismo espacio para desarrollarse.
3. Enseñanza Veterinaria
La escuela francesa, le ha dado a nuestros profesionales,
un neto perfil clínico, capacitándolo
en forma excelente para enfrentar esta problemática,
ya se traten de problemas individuales, como grupales.
Así, el profesional ha podido encarar y solucionar
con suceso, temas que inciden en la producción,
como son los referidos al sector lácteo, controlando
desde las mastitis a los aspectos relacionados a podología.
Con ello sin duda, ha contribuido a mejorar la producción
y por ende la rentabilidad de las explotaciones. En
general, con la aplicación de la prevención
y mediante la utilización de conceptos apropiados
de manejo o de elementos biológicos (vacunas),
se han controlado enfermedades que de lo contrario hubieran
significado cuantiosas pérdidas productivas.
Como ejemplo bastaría tener en cuenta el tema
de la fiebre aftosa; pero hay muchos más, como
los relacionados al carbunclo, clostridiosis, pietín
o manquera de los ovinos, ectima contagioso, peste porcina,
etc. Por ello, desde este punto de vista la formación
de nuestros Veterinarios, es apropiada.
Existe otro gran campo que no ha sido incorporado, o
bien lo está en forma incipiente y deberá
ser cultivado para lograr la actualización que
los países exigen y no pueden darse el lujo de
ignorar. Es el referido a cuantificar las acciones,
determinando a través de ello la rentabilidad
de la producción; también lo relacionado
a qué alimento proporcionar, en qué cantidad,
asociado a qué otro nutriente o suplemento, cómo
aprovechar mejor la oferta de alimento existente en
un predio, etc.
Recurriendo a los cuestionarios recibidos, rápidamente
apreciamos un serie de demandas que hoy tienen gran
trascendencia además: epidemiología, que
ha sido mencionada por la mayoría de los encuestados,
análisis de riesgo relacionado a la anterior,
gestión, vigilancia y prevención , las
tres, tanto desde el punto de vista administrativo como
productivo y aplicadas a situaciones controladas, como
a desastres naturales o provocados, campañas
sanitarias, laboratorio, comunicación, bienestar
animal, informática aplicada, etc. O sea que
el mundo de hoy ya no es tanto clínica o cirugía
o bacteriología, que por supuesto continúan
teniendo importancia, sino que las áreas reclamadas,
buscan una aplicación que eventualmente comprende
a las anteriores, pero que necesita ser vista como una
parte de.
Es necesario buscar una integración de la enseñanza
Veterinaria, a las necesidades de los Servicios Oficiales,
que representan, en última instancia, las necesidades
del país. Lamentablemente, en general, los sistemas
de enseñanza, en su planteo, orientación
y evolución, están supeditados a los mismos
protagonistas y existe una tendencia en ellos, a retrasar,
cuando menos, los cambios y en muchas oportunidades
por tanto tiempo, que los educados durante sucesivas
generaciones, se vuelven rehenes de los intereses de
aquellos, con las inevitables consecuencias para ellos
y el país.
4. Servicios Oficiales
Muchas veces los Servicios Oficiales también
participamos de la responsabilidad sobre las orientaciones
de nuestra enseñanza y no respondemos a la misma.
Y esa participación se manifiesta en forma directa
o por intermediarios. Estoy seguro que la mayoría
de las organizaciones que Uds. representan, cuentan
con profesionales que a su vez son docentes en algún
organismo de formación de nivel terciario. Por
lo menos en Uruguay esto es así y les puedo afirmar
con total seguridad, que pocas veces he visto actuar
esos profesionales, aportando para superar el tema;
más bien han estado sujetos a razones de dependencia
jerárquica, en el mejor de los casos, de carácter
temático. Sin duda, la integración del
profesional liberal a las actividades de los Servicios
Oficiales, que es una de las opciones a manejar cuando
hablamos de “responder a las necesidades de los
Servicios Oficiales”, debe encuadrarse dentro
de la regulación que establece la Colegiación,
por ser ésta la regla normativa y ética
que orienta la acción del profesional en su país;
no obstante, en algunos estados, como es el caso de
Uruguay, al no existir aquella, deben buscarse regulaciones
que obliguen, garanticen y oficialicen esas acciones.
Hemos optado por la alternativa de promover una ley
que regule lo que llamamos acreditación, mediante
la cual damos respuesta a esa demanda legal. La acreditación
no es una simple inscripción; requiere que el
profesional realice un programa de capacitación
y actualización, que el mismo se renueve luego
de transcurrido cierto período y que lo responsabilice
ética y efectivamente de sus acciones. Pero además,
estamos promoviendo ante las autoridades de la única
Facultad de Veterinaria de Uruguay, la adecuación
de los programas de formación curricular de los
nuevos profesionales, para que éstos, al finalizar
sus estudios, puedan acceder directamente a su acreditación,
sin necesidad de tener que realizar el programa de formación.
Esto significa una respuesta clara al título
de nuestro tema y puede ser un buen ejemplo de lo que
deberemos hacer para aprovechar una gran masa de trabajo
técnico, que sin duda nos permitirá responder
con mayor autoridad y celeridad a las necesidades de
nuestros Servicios Oficiales.
El otro elemento a tener en cuenta en la formación
de un profesional liberal, para que responda a la demanda
de un país, es crearle el concepto, que su independencia
en el ejercicio profesional, no le da derecho a ignorar
las responsabilidades de los Servicios Oficiales y que
su acción tiene que estar orientada a apoyar
aquellas, para cumplir cabalmente su responsabilidad
como profesional, que no finaliza con responder a la
demanda puntual del cliente. Un aviso precoz, una comunicación
a tiempo, pueden evitar tragedias y además como
profesional, es corresponsable de las consecuencias.
Estos conceptos los tiene que conocer quien egresa de
un centro de formación, por que le permitirá,
al mismo tiempo, valorar aun más, lo que significa
su graduación.
5. Regionalización
Los distintos países en el mundo han determinado
la necesidad de hacer alianzas, con variadas aplicaciones.
La primera de ellas y desde siempre, estuvo referida
a aspectos bélicos, ya sea como una herramienta
de protección frente a la amenaza de un enemigo
mayor, o con espíritu colonizador, que necesitaba
de esas asociaciones. Con el tiempo, el concepto de
alianza fue cambiando y pasando por distintas acepciones,
sin dejar las anteriores; hoy un ejemplo positivo de
las mismas, representa la unión en diversas manifestaciones,
entre dos o más países con la finalidad
de potenciar el comercio, disminuir las trabas arancelarias
y no arancelarias y con ello promover el desarrollo
de los pueblos involucrados. El tema no es tan fácil
pero puede sintetizarse de esta forma.
Otra alternativa y que los países del Cono Sur
de América hemos adoptado, es la de asociarnos
en lo que llamamos el Comité Veterinario Permanente
del Cono Sur (CVP), dentro del Consejo Agropecuario
del Sur (CAS), con el fin, entre otras cosas, de desarrollar
acciones sanitarias coordinadas y potenciadas para lograr
propósitos impostergables en diversos campos;
sin duda el más importante es la erradicación
de la fiebre aftosa y lo vamos a lograr. Pero además
estamos concertando políticas comunes frente
a enfermedades exóticas y tenemos fundadas esperanzas
de que ello ayude a protegernos. Además nos hemos
dado cuenta, que para negociar con las misiones procedentes
de países que son mercados de alta exigencia
y que verifican nuestras condiciones sanitarias, de
infraestructura productiva, documental, etc., es necesario
que lo hagamos en grupo, pues a diario probamos que
cuando el problema es nuestro, debemos rendir examen
frente a grupos asociados de países y cuando
es a la inversa, nuestras actividades son frente al
país involucrado. Esto no es original y seguramente
Uds. tendrán ejemplos similares.
Pienso que lo mismo, aunque no tiene por qué
coincidir el área geográfica, se da en
la enseñanza. Tiene algunas ventajas comparativas
que nos permiten defender la misma en forma calurosa.
En primer lugar, amplía el radio de formación
y competencia de los profesionales, estimula su mejora
continua; luego, permite potenciar el uso de los recursos
materiales, que normalmente, no sobran; forma profesionales
que pueden actuar en distintos países con conocimientos
adaptados a las necesidades de los mismos; las formas
actuales de asociación de los estados permite
legalizar el ejercicio del profesional en varios países.
Este último factor, convierte a la herramienta
profesional liberal, en una clara posibilidad de aplicación
en varios países, contribuyendo al propósito
de poder engrosar las filas en las distintas actividades
oficiales, donde sin duda las campañas sanitarias
ocupan el lugar de avanzada.
6. Qué Profesional Necesitan los Servicios
Veterinarios
En Uruguay los Servicios Oficiales presentan dos realidades
que tienen mucho peso para el futuro de sus actividades:
carencia en el número de funcionarios técnicos
para responder a la demanda de actividades ya existentes
, pero sobre todo que se generan por efecto de la evolución
permanente en la demanda que existe; la segunda, es
el envejecimiento de los funcionarios, lo que a su vez
plantea consecuencias conexas: los funcionarios por
la edad, se van a retirar en un corto plazo y en segundo
lugar , la mayoría tiene un grado de formación
tal que da pena el sólo pensar que no tienen
a quien transmitir sus conocimientos y sobre todo su
experiencia.
Esta realidad, que impugnamos con insistencia, nos ha
creado un sentido de inquisición especial tendiente
a superar algo que puede llegar a límites no
manejables y de los cuál vamos a ser responsables.
Por ello, esta ocasión nos parece excelente,
dado que podemos transmitir a Uds. una experiencia actual
y muy dura, así como compartir las propuestas
que nos hemos planteado, para superar la situación.
A su vez recibir de Uds. ideas que pueden ayudar en
este ejemplo, así como a otros países
que eventualmente vivan realidades similares, aunque
de distinta raíz.
Cumplida esta introducción, es indudable que
los Servicios Oficiales necesitan funcionarios especializados
en diversas áreas que podríamos enumerar
: campañas sanitarias; laboratorio en todos sus
sectores; investigación(tarea que puede ser compartida
con algún organismo especializado del país);
epidemiología; análisis, evaluación
y gestión de riesgo; informática aplicada;
gestión de calidad; inocuidad de los alimentos;
buenas prácticas de manejo; sistemas de control
en puntos críticos; identificación de
animales; etc. En este espacio, no quiero dejar pasar
la ocasión para referirles las principales áreas
reclamadas por los países que enviaron sus formularios
y que en la mayoría coinciden con lo mencionado
anteriormente: salud pública Veterinaria, prevención,
inocuidad de los alimentos, conocimientos de las normativas
y reglamentaciones, acceso a la tecnología aplicada,
epidemiología, conocimiento de las responsabilidades
del Servicio Oficial, análisis de la información,
gestión administrativa y destreza en el manejo
de las situaciones. Podemos comprobar con lo expresado
por todos Uds. que nuestras necesidades en cuanto a
las áreas son similares y que la carencia en
la formación que comprobamos, ya sea en el norte
o el sur del continente, tiene pocos matices.
Como complemento de lo expresado me gustaría
decirles, que preguntados los distintos países
sobre la importancia comercial de las especies en sus
países, por igual lo fueron : bovinos, suinos
y avicultura, los que merecieron la principal distinción.
Pero lo que creo tiene mayor importancia para todos
nosotros, es que la mayoría de los países
respondieron que las necesidades de los Servicios Oficiales
no son correspondidas por la formación que imparten
los centros docentes y ésto debe ser tenido en
cuenta cuando hagamos nuestra propuesta de Resolución
por que debemos comprometernos a establecer discusiones
con las universidades de América para evolucionar
hacia la satisfacción de esta carencia, máxime
teniendo en cuenta que prácticamente todos nuestros
Servicios tiene relaciones de compromiso con los centros
de formación profesional.
Paradójicamente, la mayoría contesta que
utiliza, bajo diversas formas, estudiantes en sus actividades
y varios de ellos dentro del concepto curricular, lo
que nos permitiría concluir que los planes de
formación han tenido en cuenta las necesidades
de los Servicios Oficiales.
Volviendo a los aspectos que debemos rescatar, ocupa
un lugar casi unánime, la idea de participar
y compartir, una propuesta de discusión del cambio
que incluiría a educadores y educandos.
No hay tampoco discordancia en que el profesional liberal,
participe de las actividades bajo responsabilidad del
Servicio Oficial y que se acredite para ello; también
hay coincidencia en que esa acreditación debe
estar unida a la capacitación y la actualización
periódica. Las áreas de campañas
sanitarias, laboratorios habilitados, procesos industriales,
inocuidad de los alimentos, zoonosis, bienestar animal,
protección ictícola y sanidad apícola,
son apropiadas en todos los países. Por omisión
involuntaria del expositor, no se inquirió sobre
el cerdo, que seguramente merecería la misma
consideración.
También resulta un factor positivo el hecho de
que en la casi totalidad de los países existan
experiencias o disposiciones que apoyen la participación
del profesional liberal en distintas actividades de
responsabilidad oficial.
Un elemento más, positivo en la concepción
de los países, está referido a la coincidencia
en la necesidad de armonizar los estudios de veterinaria,
para la interpretación y valoración de
situaciones y acciones a nivel regional. Al momento
de enumerar las áreas más trascendentes,
se destacan la erradicación de las zoonosis,
el diagnóstico precoz de las enfermedades de
la lista A y B de OIE (que en el futuro van a ser unificadas)
, la globalización y los tratados de libre comercio,
criterios de restricción sanitaria, enfermedades
transfronterizas, exóticas y emergentes, planes
de contingencia, etc., todos temas que son originales
desde el punto de vista de la formación de los
profesionales.
De lo mencionado se desprende con claridad que en todos
los países de la Región deberemos promover
una evolución de la formación de los futuros
profesionales, incluyendo nuevas áreas lo que
demandará la forma en que debe ser hecho.
Las maestrías y otros grados de especialización
ocuparán en muchos de los temas mencionados,
un sitio preponderante, pero no debemos perder de vista
que estamos considerando sectores que en muchos casos
serán parte de la formación básica
que necesitan nuestros países.
Todo lo anterior nos permite concluir, que estamos llegando
al momento de hacer una revisión profunda de
la curricula de Veterinario y que va a ser una sabia
decisión discutir sobre qué profesional
necesitan nuestros países; me atrevo a decir
que el nuevo profesional, deberá tener mayor
formación en las nuevas tecnologías y
orientaciones que el mundo reclama, sin renunciar a
mantener su identidad.
7. Participación de Estudiantes en Actividades
Oficiales
Dos ventajas se destacan con nitidez al considerar
el punto: el estudiante integrado a un área de
los Servicios Oficiales genera una experiencia personal,
que no sólo va a servirle mañana, si ese
estudiante se incorpora a los cuadro respectivos; también
contribuye para que el futuro profesional tenga una
inserción menos dramática a su medio de
trabajo. Ya conoce desde adentro en lo que hoy se encuentra
involucrado y servirá también para que
sus errores sean menores. Por otro lado, esa fuerza
estudiantil, le permite al Servicio beneficiado, sumar
mano de obra y por qué no pensante a su actividad,
pudiendo colaborar para mejorar la prestación.
Algunos aspectos son esenciales para que esta integración
sea beneficiosa; los estudiantes deberán ser
avanzados y haber superado determinadas áreas
de su formación. En segundo lugar, la actividad
deberá ser por un plazo no muy corto; consideramos
que seis meses es un período apropiado. Lo anterior
significa una limitante, pues en general los estudiantes
a esa altura buscan finalizar su formación y
no priorizan el hacer pasantías o créditos
con actividades como las que consideramos.
El otro punto que se debería discutir es, si
esas pasantías deben ser curriculares o no; el
hecho de que lo sean, da una mayor seriedad a la participación
del estudiante; también habría que determinar
si serán con retribución o no. Debe quedar
claro que si se decide por que haya una retribución,
nunca deberá ser salarial; sí, puede considerarse
como un viático para cubrir los gastos de traslado,
alimentación, etc.
Independientemente de todas estas formas consideradas
de participación de estudiantes en las actividades
Oficiales, hay una alternativa que siempre será
bienvenida y es la integración voluntaria a sectores
de actividades que por vocación , solvencia o
no dificultad económica, se da en nuestros Servicios,
de estudiantes que ven cumplidas sus expectativas inmediatas,
integrándose a algún área. Es una
excepción, pero existe y sirve para que la persona
incremente su formación y especialización.
8. Conclusiones
De lo que hemos tratado me interesa destacar:
8.1.La racionalización del gasto en el sector
público, en un país, el incremento en
la demanda de actividades corrientes, o de nuevas que
se incorporan, provoca en forma creciente un problema
de difícil solución, para los Servicios
Veterinarios Oficiales;
8.2.Las actuales circunstancias, promueven estudios
de alternativas para superar esas dificultades;
8.3.La profesión Veterinaria liberal, es una
fuerza técnica disponible como herramienta para
integrarse a las variadas actividades; por ello los
Servicios Oficiales deberán difundir y estimular
la participación del sector privado
8.4.El sector de los estudiantes de nivel terciario,
también constituye una alternativa a tener en
cuenta;
8.5. Ambos sectores, presentan el común denominador,
que están acotados efectivamente por carecer
de una formación acorde a las demandas de los
Servicios Oficiales; por otra parte la efectiva integración
en el caso de la profesión liberal requerirá
de disposiciones que regulen la misma y en el caso de
los estudiantes deberá determinarse a qué
titulo se produce, siendo recomendable que esté
comprendida como parte de la formación curricular;
8.6. Debe promoverse una permanente discusión
entre educandos y responsables de los Servicios Oficiales,
para ir adecuando la formación de los nuevos
profesionales a las necesidades de los Servicios Oficiales,
que son las del país. Es recomendable promover
la formación con carácter regional : unir
con ello, esfuerzos en distintos campos que ayudarán
a la solución de múltiples situaciones
que superan los límites políticos de un
país. Con ello se podrá armonizar la interpretación
y valorización de las situaciones y acciones,
teniendo una mejor respuesta, en menor tiempo y con
optimización de recursos Hay que contar con herramientas
apropiadas para controlar enfermedades exóticas,
emergentes y reemergentes, las que tienen normalmente,
ámbito regional;
8.7.Cualquiera sea la importancia del sector pecuario
para el país, así como de las especies
de participación prioritaria, los Servicios Oficiales
ven como una necesidad el permanente contacto entre
los distintos países de la Región, sus
centros de formación de profesionales Veterinarios,
la integración de la profesión liberal
y de los estudiantes avanzados de Veterinaria a sus
actividades y la permanente superación de todos
los sectores.
9. Bibliografía
El presente documento no cuenta con bibliografía,
pues es el fruto de la experiencia del expositor a través
de los años de actuación como Veterinario,
así como de técnico oficial, en todos
los niveles profesionales de los Servicios Oficiales
de Uruguay.
Se ha consultado en los antecedentes de organismos como
la Unión Europea, pero la orientación
es hacia las formas de regular la responsabilidad del
profesional.
El expositor queda muy reconocido a los países,
que, con sus opiniones, permitieron orientar la presentación
del tema
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